Dedos de oro (poesía espiritual)

Para Adriana, loto de luz, con cariño



DEDOS DE ORO (reedición 2012)



El viento, de pronto, ha cesado.

Abro los ojos. 

Alguien ha descorrido el plomizo telón de troncos muertos.

Y el mundo reverbera, inmaculado, inundando mis manos de oro puro.

Toco y atravieso los espejos que afloran infinitos.

Aliso mis cabellos con estos nuevos dedos o llamas de aurora, 

y tres colibríes salen, triunfantes;

despegan de mi coronilla inflada de vientos. 

Y un aroma limpio de limones llueve

 en el silencio.



Soy quietud, como una huella en la nieve. 

Las campanadas de sol retumban en el agua. 

Permanezco sobre todo, en todo, 

libre

como un pétalo

cuya finalidad es

abrirse.

 

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Acerca de maite

Amante de los libros, el arte, la naturaleza y los viajes. Y difundiendo todo esto en la medida de lo posible.
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