Mirándote las manos

 

Una caja redonda con olor a humo,
un encaje temblando en la cuna,
un ronroneo acaba de entrar en el patio.
Tú, con otro nombre, pequeño,
tú, con otros dedos, atrapando el aire
selvático;
tú, llorando junto a los cipreses,
abrazando la cintura de avispa del tiempo,
cayendo,
escurriéndote por los glaciares gigantes de la memoria.

Grano de arena
infinitas veces arrastrado por el viento.
Tumbado, ahogado,
pulido por el orgasmo de las olas.

Pájaro rojo
sesgando la lluvia.
Agua derramada en pulsos de niebla.

mirándote las manos.

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Acerca de maite

Amante de los libros, el arte, la naturaleza y los viajes. Y difundiendo todo esto en la medida de lo posible.
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