Amarrar el corazón a un viento de hayas,
y leer las páginas plenas y plenas de estrellas.
Notar un pájaro vivo sembrando de honduras el pecho,
 exhalar el aliento de la Tierra.
Sentir cosquillas en la sangre
o cósmicas mariposas despertando.
Y una mañana dormida en la lengua
haciéndose palabra.

14. Concerto No. 11 in D Major, RV204 – II. Largo. Vivaldi

Anuncios

Acerca de maite

Amante de los libros, el arte, la naturaleza y los viajes. Y difundiendo todo esto en la medida de lo posible.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada . Guarda el enlace permanente.