Ella

En cada universo una caracola
de infinitos perlada,
girando,
recién creada en el mar,
en todos los mares posibles:
Mujer,
meciéndose,
en un sentir bravo y lánguido,
un sentir de océano.

Electrizada de soles, de lumbres, de rayos
que encuentran su cobijo
en el tacto redondo de su cuerpo,
se da:
bosque de coral mecido en la noche,
lágrima de pradera hambrienta,
sinuosa pluma desbordada de Dios, de todos,
de él.

Y se da
en un grito amoroso de nebulosas,
y se tiende en la arena para que las gaviotas
plieguen las alas
sobre su vientre;
para que el mar la bañe de albas, silencios o muerte,
para que el amor se lleve su cuerpo
de dunas hechizadas…

Mujer o amor derramado,
oleaje golpeando a la espera;
rayo partido en multitud de esponjas,
a la deriva,
a la deriva vas
de los sentires, de los aromas, del viento,
de la fiereza del círculo
que te muerde y te ama.

Arrastrando lunas,
recogiendo espumas,
ella
se da.

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Acerca de maite

Amante de los libros, el arte, la naturaleza y los viajes. Y difundiendo todo esto en la medida de lo posible.
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